“No estoy dispuesto a entregar la autonomía de la ciudad”, sentenció Ayala

Concejo Deliberante 02/03/2016
El concejal Gastón Ayala (MPF) rechazó la disposición de la nueva ley tributaria que otorga al gobierno provincial la facultad de cobrar el impuesto inmobiliario y adelantó que no acompañará ninguna decisión “que ponga en juego la autonomía municipal o, lisa y llanamente, nos lleve a su anulación fáctica”.
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“No estoy dispuesto a entregar la autonomía de la ciudad” adelantó el concejal y alertó que “ninguna situación económica, por más complicada que sea, justifica renunciar a nuestra independencia”. Para Ayala el cese del cobro del impuesto por parte de las municipalidades “reflejaría un profundo retroceso” en la institucionalización de Tierra del Fuego.

El edil aclaró que en la campaña electoral “mi espacio planteó la necesidad de que municipios y provincia optimizaran recursos, lo que implicaba que el municipio se hiciera cargo de la administración de la ciudad; es decir, bregábamos y bregamos por la aplicación de criterios de federalismo dentro de la provincia, con municipios que cada vez tengan mayor grado de autonomía, que es tendencia no sólo nacional sino mundial”.

Ayala reconoció que la situación económica heredada “no es la mejor de las condiciones municipales” pero alertó que “la propuesta de sentenciarnos a peregrinar a los intendentes y concejales, con el riesgo de convertirnos en aplaudidores de una gestión para obtener recursos, no sólo es la peor opción sino que es inadmisible”.

Para Ayala “tenemos que poner en debate si vale la pena entregar nuestra autonomía y depender de la buena voluntad de otros a cambio de obtener recursos para el municipio para tratar de superar una coyuntura agobiante”.

“La Carta Orgánica nos obliga a defender la autonomía”

Ayala convocó a “recapacitar” y cumplir el juramento de asunción; “mi posición es municipalista y obedece a que juré por la Carta Orgánica, y esto sólo tiene significado si el municipio es autónomo. Y sabemos que si un municipio no puede ejercer en plenitud un diálogo con la comunidad sobre cómo ésta paga sus impuestos para ser aplicado en las obras que necesita, no es un municipio sino simplemente una oficina de obras públicas que hace lo que el gobierno provincial dice. Es categórico, la Carta Orgánica nos obliga a defender la autonomía y la discusión es si queremos seguir existiendo como municipio o convertirnos en una comuna”, sentenció el edil.

Repercusión económica

El concejal mopofista especificó que los recursos propios del municipio representan el 20% del total de recursos, y el impuesto inmobiliario es un tercio de ese porcentaje, por eso “el cobro del impuesto inmobiliario se convierte en un ingreso principal que, si pasara a la órbita de la Provincia, sería cuestión de tiempo que el municipio pierda la potestad de administrar su ejido; y el último paso de regresión sería que las tierras pasaran a la órbita provincial. Ergo, no podríamos planificar nuestra ciudad y perderíamos la razón de ser”.

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