En la casa Bebán se proyectó el documental “Vientre” de Fabián Sticca

El sábado a la tarde a sala llena se presentó en Ushuaia el film documental que muestra la lucha ciudadana a lo largo de los años, mediante marchas y diferentes acciones para lograr la sanción de ley nacional de reproducción humana asistida en el año 2013 en la República Argentina.
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El evento fue organizado por la Asociación Civil y Social por la infertilidad y la Vida Sumate Tierra del Fuego, con la colaboración de la Secretaría de la Mujer de la Municipalidad de Ushuaia.

Cabe recordar que el film fue declarado de Interés Municipal, votado por unanimidad por los Concejales de la ciudad de Ushuaia y declarado de Interés Provincial, mediante Resolución N° 275/17, de la Legislatura de la Provincia.

El material se titula "Vientre, soñaron un hijo, tuvieron miles"  de Fabián Sticca ya que el propósito de entrevistar a las diferentes agrupaciones civiles, familias y médicos especialistas fue dar cuenta de una lucha llevada a cabo por miles de pacientes de todo el país en pos de la ley y reflejar el sentimiento y las experiencias de quienes por diversos motivos no pueden concebir de manera natural.

Del film “Vientre” participó el matrimonio fueguino conformado por Vanesa Lillo y Ariel Rouyet, quienes se encontraban en Buenos Aires realizando el 5° tratamiento de fertilización asistida a lo largo de cinco años, intentando cumplir el sueño de ser padres.

"Todo se filmó con cámara en mano, yo participaba de las marchas, estuvo muy involucrado desde lo personal, más que testigo fui participe de muchos momentos concretos", explicó Sticca y agregó que "la realidad es que desde el primer día que con mi mujer participamos de la marchas entendimos que era muy importante y muy fuerte. No sabiamos donde ibamos a llegar pero tuve la percepción de que íbamos a ser historia".

Sticca indicó que la ley de Fertilización Asistida en Argentina "no se sancionó por la junta de firma, sino porque toma estado público, y la política entiende que hace falta, es una realidad que está latente en mucha gente".

Luego de aprobada la normativa "se concentró todas las horas de grabación en un documental para se tuviera una representación humilde de lo que a los pacientes le pasaba. Sentía que había mucho para decir como testimonio legal hacia mi futuro hijo. Muchos dicen que fuimos capaces de transformar el dolor en causa, que salimos de nuestra casa con nuestro dolor para que esto se convierta en algo social y ayude a mucha gente, entonces eso hacemos cuando hacemos este tipo de proyecciones, dejar la impresión dolorosa y encontrar una sensación conjunta de sentir que vale la pena seguir y aportar a la evolución como sociedad".

El realizador audiovisual agradeció a los presentes su interés por el documental a calificó como "un logro" estar en Ushuaia gracias a "la gestión de Vanesa y toda la gente de Sumate Tierra del Fuego".

Al finalizar la charla debate, la titular de la Secretaría de la Mujer, Laura Avila le entregó la declaración de interés municipal a la representante de Súmate Tierra del Fuego Vanesa Lillo Rouyet y al director Fabian Sticca. En este sentido, la funcionaria expresó que la aprobación de la ley nacional "fue una lucha muy grande, no solo dejó una huella sino un camino heredado para muchos padres y que estamos invitados a cuidarlo".

La Ley Nº 26.862 de "Acceso integral a los procedimientos y técnicas médico-asistenciales de reproducción médicamente asistida", sancionada en 2013, brindó la posibilidad de que cientas de parejas que luchaban por ser padres y no contaban con los medios para acceder a un tratamiento de fertilización pudieran llegar a un diagnóstico y tratarse a través de las obras sociales y empresas de medicina prepaga.

Así, el dinero dejó de ser un impedimento para que quien desee un hijo pueda hacer ese sueño –seguramente el más importante de su vida– realidad.

La norma establece que todas las personas mayores de edad que así lo expliciten puedan acceder a los tratamientos de fertilización, como así también a los de diagnóstico, los medicamentos y terapias de apoyo.

Al no considerar la infertilidad como una enfermedad, ni establecer restricciones por edad, estado civil u orientación sexual, quedó abierta la puerta para que las parejas homosexuales y las mujeres solteras también puedan acceder a las técnicas de baja y alta complejidad, que incluyan o no la donación de gametos o embriones.

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