A 18 años de la explosión de Ingeniería de Guerra: Recuerdos intactos de sus protagonistas

Corría el año 2000, Bomberos Voluntarios Zona Norte recibe una llamada telefónica, minutos antes de las 15 horas, informando un principio de incendio en la calle Vito Dumas, en el galpón de Ingeniería Guerra.
Toque de sirenas

La primera dotación bomberil se apresura a llegar al lugar, también lo hacía en apoyo personal de UPS, hoy Bomberos Voluntarios 2 de Abril. Despliegan el material para sofocar el incendio, y la columna de humo podía divisarse a varios kilómetros.

“Sin saber qué había dentro del galpón, por el costado se desplegó personal de UPS, por el frente Zona Norte, entre ellos Diego Sánchez, Carlos Molina, Almirón, Francisco Medina y Jara de Bomberos Voluntarios Ushuaia”, recuerda el Comandante de Bomberos Zona Norte, Víctor Cóndori.

Por el costado llega el dueño del galpón gritando que había explosivos, pero fue en vano. “La explosión abarcó un perímetro de 5 metros de diámetro por 3 metros de profundidad, del galpón no quedó nada, todo colapsó. Mis compañeros estaban tirados por todos lados,” manifiesta Cóndori.

Aquel día, el sistema de emergencia de la ciudad de Ushuaia no estaba preparado para contener la gran cantidad de personas que se encontraban lesionadas, entre ellas, bomberos, policías, docentes y alumnos de la Escuela 15, sumado a la gran cantidad de vecinos que fueron lastimados por el estallido de los vidrios de sus viviendas.

El Hospital Regional Ushuaia tampoco estaba preparado para trasladar ni recepcionar a tantos pacientes. Las personas heridas fueron llevadas, en su mayoría por vehículos particulares. “Diego Sánchez estaba muy mal, la ambulancia no llegaba así que junto a Carlos Molina, quien perdió un ojo y sufrió fractura de cráneo, se los trasladó en un vehículo de Bomberos Voluntarios Ushuaia”.

“La situación de Diego Sánchez y Carlos Molina era tan delicada que se empezó a hacer los trámites para que los derivarán a Río Gallegos. A las diez de la noche nos informan que Diego había fallecido”, “la noticia nos afectó muchísimo, a todos, no solo personal de nuestro cuartel sino de los que habían participado en la emergencia. Quedamos destrozados”, concluyó Cóndori.

Hoy desde Bandera Fueguina, queremos homenajear, no solo a Diego Sánchez que perdiera la vida en cumplimiento de su deber, sino a todos aquellos que de una manera u otra fueron afectados física y psicológicamente por la explosión.

Texto: Esther Ortiz

Fotos: Patricia Ortiz

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