Mujeres dan el ejemplo de sororidad y solidaridad

Emprendimientos 15 de enero de 2020 Por
"Juntas podemos", bajo ese lema, mujeres del barrio de Andorra se autoconvocaron y gestaron un comedor comunitario para ayudar a quienes no tienen como llevar el pan a sus hogares por la difícil situación económica del país que dejó el último gobierno nacional. Bandera Fueguina pudo conocer a fondo la iniciativa, hablar con las fundadoras.
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¿Que ocurre cuando la crisis económica toca la puerta de una familia?¿Como se hace para que a tu hija o hija no le falte el plato de comida cuando no te alcanza el dinero?. Daniela Chanampa, Camila Gambino y Lorena Blar, unas vecinas del sector Antiguos Leñadores del Valle de Andorra, han encontrado las respuestas a estas preguntas con una acción solidaria.

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Las madres solteras han encarado un comedor comunitario llamado "Corazones solidarios Andorra" que le da de comer a 40 personas durante los domingos. Si bien, el espacio ubicado en inmediaciones de la casa 74,  se encuentra en construcción, se erige a ser un centro barrial para darle contención a los vecinos, brindar un ropero comunitario, clases de apoyo y mas actividades planeadas en el futuro. Para ellos necesitan de donaciones de material y de alimentos para seguir asistiendo a las familias de la zona.

Lorena Blar contó a BANDERA FUEGUINA que trabajan bajo un lema "Juntas Podemos". Todo surgió cuando sobró comida que hicieron para alimentar a sus hijos y para no tirarla  publicaron en sus redes sociales el mensaje: "si necesitas, vení a buscar" y allí se dieron cuenta de la necesidad que reinaba en el barrio. "Vino mucha gente, así nació. La verdad es que se desbordo, no podíamos creer", dijo recordando como la gente concurrió al aviso con su tupper.

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"Siempre nos reunimos para encontrar una forma de mantener a nuestros hijos. Primero se nos ocurrió hacer pañales ecológicos, una vez presentada la nota de solicitud de herramientas, y mientras esperábamos que se concrete, comenzamos a cocinar entre las tres", explicó.

Tras el "éxito" de ese llamado, repitieron la olla solidaria durante los domingos y ahora "hasta viene gente del barrio Pipo", contó Daniela agregando que "una señora vino de allí con sus hijos. Ahí te das cuenta de la necesidad. También llegó una mujer que estaba con orden de desalojo del alquiler donde vivía porque ya no lo podía pagar y no tenia que comer".

"Necesitamos ayudar a esas personas y nos gustaría hacer mas porque no nos alcanza, hay chicos que tienen comida con el comedor de la escuela pero durante los fines de semana o vacaciones...¿como hacen?", reflexionó Lorena.

Con el pasar de los meses, las chicas instaron a organizarse mejor así se unieron mas personas al proyecto que al  contar con una infraestructura precaria, solo cocinan y los vecinos la retiran en los recipientes adecuados. "Se sumaron mas chicos que harán el trabajo pesado como pintar, refaccionar las instalaciones, nosotras nos ocuparemos de las notas para pedir las donaciones pero nos vamos turnarnos porque tenemos que cuidar a nuestros hijos. También se agrego una chica que con su mamá cocinarán".

"Queremos que esto sea un espacio de contención por ejemplo que se refugie una familia cuando se les termina el gas", sintetizaron las jóvenes. Así el próximo paso será convertir el comedor como Fundación, lo que permitirá agilizar las donaciones y un respaldo legal, para costear los tramites organizarán una rifa en los siguientes días.

"No teníamos la idea de que íbamos a llegar muy alto, sino que tocábamos la puerta de comercios para las donaciones. De repente nos visitaron funcionarios y concejales como Javier Branca , así que estamos agradecidas de la ayuda, de como se están dando las cosas ahora hay que organizarse bien", comentó Daniela.

"A mi me da ganas de salir y buscar donaciones por todos lados porque no nos alcanza para llevar el pan. Nos gusta que la gente venga con su tapper y se lleve su comida, me llena de orgullo", expresó Daniela sobre ayudar a los propios vecinos y vecinas.

Por la parte de Lorena, lo que mas le gusta es ver cuando la gente tiene para comer. "Una vez que tenemos todos los ingredientes, pensamos que hacer de comer, y a veces sale milanesas con puré entonces nos ponemos a trabajar. Esto le da sentido a mi vida aunque tengo mis hijas y me quede sola con ellas, agradezco haber encontrado a personas como Daniela y Camila que están en la misma situación, nos apoyamos y no estamos solas. Estábamos las tres vulnerables, y nos juntamos, dijimos juntas podemos,no nos va a pasar nada, no nos vamos a caer. Así que queremos que todas las personas que vienen, empiecen a creer que no se termina el mundo, que se puede salir adelante".


Para donaciones:

Barrio Andorra- Antiguos Leñadores casa 74

15565013/ 15407760

El comedor por dentro: